¿Qué hay mejor que pasar el invierno calentito y acogido bajo una colcha gruesa, suave y reconfortante? ¿Qué puede haber mejor que decorar su casa con plaids de piel sintética confeccionados por usted mismo, con las pieles de su elección y en las dimensiones que más le convengan?

No espere más, ¡aquí le explicamos cómo hacer su propia manta o colcha de piel totalmente personalizable en menos de 2 horas!

Prepararse para el trabajo…

Para empezar, hay que calcular el tamaño de la colcha. Para ello, lo mejor es que tome las medidas de su cama/sofá/sillón favorito, dejando espacio suficiente. Todas nuestras pieles se venden en anchos de 150 centímetros, lo que significa que puede cubrir una cama o un sofá con espacio de sobra. Además, cuando hace un pedido a Textilpeloshop, cortamos la longitud que nos indique en una sola pieza. Elige una piel bonita, suave y gruesa; los abrigos de longitud media son los más adecuados para hacer plaids.

Longitudes de piel, forro y vellón para confeccionar un precioso plaid otoñal.

Para el forro, evita los tejidos satinados que harán que el plaid resbale, y opta por lona gruesa de algodón o terciopelo fino. Elige colores que contrasten bien con la piel que hayas elegido. Por último, si desea aumentar el grosor de la colcha, sobre todo si quiere utilizarla como cubrecama, compre la misma longitud de forro polar, que se interpondrá entre la piel y el forro. El vellón no añadirá peso, de hecho no pesa nada y sólo añade volumen.

Montaje del plaid

Comprueba que los dos cupones (pelaje y forro) son del mismo tamaño. Si tiene que cortar el pelaje, utilice un cúter para evitar cortar el pelo, y si utiliza tijeras, mantenga las hojas lo más planas posible.

Empieza por unir la piel y el forro. Para ello, coloca la piel sobre una mesa grande, con la pila hacia arriba, y cúbrela con el forro (el lado que está sobre la pila será el visible, el que se ve encima estará entonces dentro del plaid, ya que al final del proceso se le dará la vuelta al conjunto). Rodea estas dos capas con agujas, y asegura el trabajo colocando también agujas en el centro de este gran rectángulo.

Prepare su máquina de coser enhebrando el hilo de su elección, que será invisible una vez que la colcha esté del revés. Antes de empezar a coser, coger una regla corta o un objeto plano y rígido de unos diez centímetros de largo (lima de uñas metálica, imperdible grande, hoja de cuchillo de punta redonda, mango de cucharilla, etc.). Use esta “herramienta” para empujar los pelos hacia dentro mientras cose, para garantizar el mejor acabado posible. Si no lo hace así, los pelos se engancharán en la costura, haciéndola más gruesa y frágil, lo que creará un acabado bastante mediocre en los bordes de la colcha.

Coser los 4 lados del plaid juntos, parando regularmente para dejar que los pelos se deslicen hacia dentro, y detenerse a 40 cm del último borde del último lado cuando lo hagas. Este espacio le permitirá dar la vuelta al plaid para ponerlo del derecho.

Acabado del plaid

Dale la vuelta a la colcha y, con cuidado, tira de ella hasta el final a través de esta abertura. Coloca el vellón exactamente igual que si fuera un edredón dentro de una funda nórdica, y sujétalo con alfileres en cada esquina.

Si se quiere crear un “efecto acolchado”, se puede hacer una simple puntada con un nudo (coge un hilo un poco grueso, como el cordonnet, por ejemplo) a intervalos regulares. Para ello, empieza por el lado del forro (aquí, el lado rojo), pasa la aguja por la colcha, recógela por el lado de la piel (aquí, el lado blanco) y vuelve a pasarla por el forro. Lo único que hay que hacer es anudar estos dos trocitos de hilo. Repite la operación tantas veces como sea necesario y a intervalos regulares para crear este bonito efecto. Además de dar un bonito acabado, esta técnica es muy eficaz para fijar la guata en la colcha.

Por último, cierra el plaid cosiendo la abertura de 40 cm que hemos dejado arriba con una puntada invisible, a mano, utilizando un hilo fuerte si es posible (una vez más, lo mejor es el cordonnet). ¡Su colcha está terminada!

Bonus: si ha tenido que hacer recortes, ¡aproveche la piel sobrante para hacer uno o varios cojines a juego!